El sector construcción en El Salvador registró $83.1 millones en inversión extranjera directa (IED) durante el último trimestre reportado de 2026, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
El resultado refleja la participación del capital internacional en proyectos relacionados con el desarrollo inmobiliario, la construcción de infraestructura y la creación de nuevos espacios urbanos, actividades que continúan expandiéndose en diferentes puntos del país.
El director ejecutivo de la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss), Luis Rodríguez, explicó que el indicador representa el valor acumulado de la inversión extranjera que permanece colocada en la actividad constructiva.
Rodríguez señaló que la cifra permite dimensionar la confianza de los inversionistas internacionales en el crecimiento del sector y en las oportunidades generadas por los nuevos proyectos.
El funcionario sostuvo que estos flujos de capital no deben analizarse únicamente desde una perspectiva económica, debido a que también inciden en la transformación de las ciudades, la creación de empleos, la demanda de servicios y la formación de nuevos polos de desarrollo.
“Este dato es un gran indicador de la posición que juega la construcción en la economía y nos confirma que la inversión transforma cuando existe planificación y confianza para lograr que cada nuevo proyecto contribuya a construir ciudades más ordenadas, competitivas, resilientes y con mejores oportunidades”, manifestó Rodríguez.
Aumenta la demanda de materiales para construcción
La llegada de inversión extranjera se suma a otros indicadores que muestran el crecimiento de la actividad durante 2026.
Las importaciones de bienes intermedios destinados a la construcción alcanzaron los $512.2 millones, lo que representa un crecimiento del 8.6 % frente al mismo periodo del año anterior.
En términos de volumen, las importaciones de materiales aumentaron un 19.9 %, evidenciando una mayor demanda de productos utilizados en la ejecución de obras inmobiliarias y de infraestructura, de acuerdo con los datos del BCR.
Este comportamiento está vinculado con el desarrollo de nuevos proyectos y con las necesidades de una actividad que requiere un abastecimiento constante de materiales para mantener su ritmo de producción.
Empresas incorporan más maquinaria y equipo
Los bienes de capital para la construcción también mostraron resultados positivos al alcanzar los $162.1 millones, con un incremento del 10.4 %.
El volumen de estas importaciones creció un 13.6 %, reflejando una mayor incorporación de maquinaria, equipos y herramientas para atender las necesidades de un sector que continúa ampliando su capacidad productiva.
La adquisición de estos bienes permite a las empresas fortalecer sus operaciones, ejecutar proyectos de mayor escala y responder al aumento de la actividad constructiva en el territorio salvadoreño.
Crédito para la construcción supera los $1,550 millones
El financiamiento otorgado al sector mantuvo la misma tendencia favorable. La cartera de crédito destinada a la construcción alcanzó los $1,550.96 millones en marzo de 2026, registrando un crecimiento interanual del 32.7 %.
Durante el primer semestre del año, la construcción también fue la actividad empresarial más dinámica en materia crediticia, según cifras de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
El sector registró una variación de $341.6 millones y un crecimiento interanual del 27.6 %, superando los resultados alcanzados por otras actividades relevantes de la economía nacional.
El comercio presentó una variación de $306.3 millones; los servicios, de $280 millones; y la industria manufacturera, de $103.4 millones.
Los datos evidencian una mayor demanda de recursos financieros por parte de desarrolladores y empresas constructoras para ejecutar nuevos proyectos, ampliar operaciones y adquirir materiales, terrenos, maquinaria y equipos.
El dinamismo de la construcción también impulsa una cadena de actividades que involucra al sistema financiero, desarrolladores inmobiliarios, constructores, proveedores, profesionales, trabajadores y empresas especializadas.
La combinación de inversión extranjera, crecimiento del crédito e importación de materiales y maquinaria mantiene a la construcción como uno de los principales motores de la economía salvadoreña durante 2026.
