El Gobierno anunció nuevas medidas para garantizar el acceso de la población al maíz, uno de los alimentos básicos en la dieta de los salvadoreños. Entre las acciones se incluye el fortalecimiento de inspecciones en bodegas de almacenamiento en todo el país, con el objetivo de detectar posibles prácticas de acaparamiento o especulación que puedan elevar el precio del grano.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Defensoría del Consumidor informaron que los equipos de verificación estarán desplegados de forma permanente para revisar inventarios, documentos de compra y venta, así como las condiciones en que se almacena el producto.
Las inspecciones también se realizarán en espacios de almacenamiento que operan bajo distintos nombres o denominaciones, ya que en algunos casos estas estructuras se utilizan para ocultar inventarios o evadir controles institucionales.
El viceministro de Agricultura, Oscar Domíneguez, señaló que la prioridad es asegurar que el maíz llegue a la población a precios justos y que no se manipule la oferta para provocar aumentos injustificados.
Como parte de la estrategia, el Gobierno habilitó cuatro puntos de venta de maíz blanco a nivel nacional, donde el quintal se ofrece a $22. Estos puntos se encuentran en San Salvador, Sonsonate y San Miguel, y también permiten la compra del grano por libra para quienes prefieran adquirir pequeñas cantidades.
Las autoridades afirmaron que el país cuenta con suficiente abastecimiento de maíz y reiteraron que las inspecciones continuarán para garantizar que el producto se mantenga disponible y accesible para la población.


